La negación de la violencia obstétrica

https://iboneolza.org/2021/08/26/violencia-obstetrica-carta-abierta-la-organizacion-medica-colegial/
Han pasado unas semanas desde que leí esa carta del colegio de médicos. Me enfadé mucho. Quería enfriar antes de escribir sobre eso ¿Como se puede negar la existencia de las experiencias de miles de mujeres? ¿Y los testimonios de sanitarios y familiares que las han tratado? ¿Como se puede eliminar por completo la empatía y la escucha en la relación con ellas? Me podía la rabia y tal vez un poco de miedo a ser atacada si defiendo el término violencia obstetrica.
Ibone contesta perfectamente con calma y claridad.

La rabia y la formación de las y los sanitarios

Yo sigo sintiendo rabia.
Me he formado en un paritorio en Padua donde la violencia era la norma, he acompañado como joven residente a las mujeres que hacían ILES que todos y todas maltrataban, víctimas de racismo y de recorridos larguísimos antes de dar con un médico o médica no objetor en Italia. He visto dar cachetes, he visto a las matronas y los matrones matronos en África infantilizar a las parturientas igual que en diferentes hospitales en mi país y en este País.
He parido a mis primeros dos hijos inconsciente de que los pequeños gestos y las prácticas que me hacían sentir miedo eran innecesarios.
En los hospitales muchas veces las estructuras de poder impiden que dominen las buenas prácticas. Se puede y se tiene que cambiar.

Las y los que luchan

Siento admiración por mis pacientes y por las mujeres de El parto es nuestro que han sabido transformar sus traumas en relatos y en una lucha para todas. Para que ninguna más pase por lo que han vivido.
Me formé en un hospital con un 55% de cesáreas y un 100% episiotomías de las primiparas, he tenido que cambiar de paradigma para poder trabajar en Cumaqua. Agradezco al equipo de Gaia y a las matronas y las obstetras de Torrejon porque me han hecho ver la revolución en tierra. Personal comprometido, personal formado en el respeto de las mujeres, las familias y las guías de buenas prácticas clínicas. Lo he visto y sé que se puede hacer.Como dice Ibone, solo si nos forman, podemos cambiar la medicalización innecesaria por la confianza en la fisiología del parto, podemos empoderar a las pacientes en lugar que asustarlas. Podemos escuchar, curar los traumas pasados con una atención diferente. Solo así podemos construir una relación sana medico/a-paciente. Y volver a tener la confianza de matronas, pediatras, médicos de familias, psiquiatras y psicólogos que recogen los pedazos de personas rotas, heridas por violencia obstetrica.

¿Unidad para las victimas de violencia obstétrica?

Nos gustaría crear una unidad para atender a las mujeres supervivientes a la violencia de género, machista y obstétrica. Yo la llamaría así, especificando todos los tipos de violencia, porque nombrar las cosas las hace menos pesadas. Las mujeres que ya acuden a nosotras sabrían que somos conscientes de lo que han vivido. Me gustaría publicar relatos de partos o pérdidas gestacionales de pacientes que quieran compartir su vivencia de violencia obstétrica. Me gustaría que los autores de la carta del colegio de médicos leyeran por lo menos uno de esos relatos.

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