SOP o síndrome de ovarios poliquísticos

El síndrome de ovarios poliquístico (de ahora en adelante SOP) es una condición bastante frecuente y muchas pacientes acuden a su ginecóloga porque se les retrasa mucho la regla, presentan granos, vello, alopecia androgénica o por infertilidad.

El SOP consiste en la presencia de más de 12 folículos antrales (pequeños quistes que contienen cada uno un óvulo) en cada ovario, asociado a irregularidades menstruales (ciclos anovulatorios) o aumento de las hormonas androgénicas.

En la analítica hormonal (que no es necesaria para el diagnóstico) suele verse un aumento de la relación entre la LH, la hormona que estimula la ovulación y la FSH, la hormona que estimula el crecimiento folicular. Los andrógenos (principalmente la testosterona) suelen presentar valores elevados.

El SOP tiene una prevalencia del 7-8%, siendo mucho más frecuente en mujeres jóvenes.

Se asocia frecuentemente a la resistencia a la insulina, produciéndose una inadecuada metabolización de los hidratos de carbono, diabetes gestacional y diabetes mellitus tipo II. De hecho, son la insulina y el factor IGF-1 ( similar a la insulina) los que estimulan la mayor producción de hormonas androgénicas por parte del ovario.

Tratamiento del síndrome de ovarios poliquísticos o SOP

Tratamientos convencionales

Muchas veces las pacientes con síntomas y signos de SOP salen de la consulta de su ginecólogo/a con la prescripción de la píldora anticonceptiva o del anillo vaginal.

La píldora, el parche y el anillo mantienen niveles constantes de estrógeno y progesterona durante los 21 días al mes en que se administran.

Este tipo de tratamiento genera un sangrado regular todos los meses pero no regula el ciclo propio ya que lo que hace, para entenderlo de una forma sencilla, es suspender la función ovárica. Cuando se finaliza la assunción es común que se vuelva a las irregularidades en el ciclo menstrual.

Entonces, no están encaminados a regular la alteración hormonal, tratan solo el síntoma.

Algunos anticonceptivos inhiben la acción de las andrógenos, de este modo se reduce el acné, el crecimiento en exceso de vello y la alopecia.

Estos signos a algunas personas les pueden generar malestar psicológico y por ello van a conseguir una mejoría en este sentido. Además, son anticonceptivos eficaces, pero con diversos efectos colaterales.

Tratamiento integral del SOP

En Zentro Empatía tenemos una visión integral de la salud, por lo que enfocamos  esta alteración desde la valoración ginecológica endocrinológica, los suplementos,  en caso de considerarlos útiles, el tratamiento dietoterápico y el ejercicio físico.

Alimentación y SOP

Desde la dietoterapia el tratamiento va encaminado a mejorar la resistencia a la insulina, para ello, una dieta baja en hidratos de carbono puede ser útil. Además, la reducción, a veces exclusión, del consumo de gluten, contribuye, en la mayoría de los casos, a disminuir la inflamación sistémica que existe en muchas ocasiones. Incluir en la dieta alimentos con propiedades antioxidantes también reduce la inflamación.

Se recomienda acudir a una Dietista-Nutricionista puesto que la intervención se adaptará a las necesidades de la persona, dependiendo del tipo de alimentación que lleve, los resultados de sus analíticas, la relación con la comida y el estado de salud que tenga, el tratamiento dietético será uno u otro y se marcarán diferentes objetivos.

Ejercicio físico y SOP

Además, hoy en día se sabe que la resistencia a la insulina mejora de manera significativa con los ejercicios de fuerza y tonificación, por lo que el tratamiento del síndrome de ovarios poliquísticos será menos efectivo si esta parte se deja de lado.

Una vez expuesta toda la información,  el tratamiento del síndrome de ovarios poliquísticos más adecuado será aquel que considere todas las partes arriba mencionadas.

Os dejamos el testimonio de una de nuestras pacientes, esperamos que os sea útil.

Testimonio

No voy a decir que sea fácil, porque no lo es, pero creo que como todo, es mentalizarse y tener claro que es algo que te va a beneficiar a corto, medio y sobre todo, a largo plazo. Y los resultados merecen la pena.

Mi historia

Me diagnosticaron ovarios poliquísticos en la adolescencia y mis reglas siempre han sido irregulares, en torno a 40 días, a veces incluso más.

Sentirme hinchada, con molestias varias, tener pelos por todas partes y grasa acumulada en la zona abdominal que por más ejercicio que hiciera nunca se iba era algo a lo que llevaba muchos años acostumbrada, tanto que ya lo consideraba “normal” en mí. Pero iba aguantando, hasta que con el confinamiento y tantos meses encerrada en casa, mi cuerpo me dio la señal de que algo no funcionaba bien.

La combinación de una alimentación pautada con la nutricionista, evitando determinados alimentos (sobre todo lácteos, gluten, azúcar) y aumentando el consumo de otros (grasas buenas, proteínas y vegetales), realizar ejercicios de fuerza, descansar bien y aprender a gestionar el estrés han sido claves fundamentales para verme y sentirme mucho mejor.

Después de 7 meses sin regla, me bajó sin necesidad de tomar ningún medicamento, solo con estos “nuevos hábitos” y complementando con MYO-Inositol. He bajado 7 kilos en apenas 4 meses y la “barriguita” ha disminuido bastante. Duermo mucho mejor, y aunque parezca mentira, me he aficionado a hacer estiramientos bien temprano, nada más despertarme.

Aún me queda mucho por hacer, sigo con problemas de hirsutismo, pero mi cuerpo parece que poco a poco vuelve a ovular naturalmente y con normalidad. Estoy empezando a conocer “de verdad” mis ciclos e incluso me planteo intentar un embarazo.

Agradecida por tener ese apoyo profesional desde el respeto y el interés, y sobre todo, por informarme y ayudarme a entender cómo funciona mi cuerpo. Lo único que lamento es no haberlo hecho antes.

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