Un reflexión de nuestra ginecóloga Alberta sobre la invisibilidad de los ciclos de las mujeres en la sociedad y la medicina.

Ser cíclicas

Me entra mucha rabia a diario buscando cualquier cosa en la sociedad, en la economía, en el ocio, que tenga en cuenta la ciclicidad de las mujeres (cis). La fisiología del ciclo con dosis diferentes de hormonas, estrógeno, progesterona, testosterona, sus efectos que varían cada día del mes en muchísimas células del cuerpo afectan a como vivimos, pero son invisibles casi siempre para los demás.

La píldora, la linearidad, la homogeneización

La píldora anticonceptiva pautada a muchísimas para planificar los embarazo o un sangrado regular. Sin que nadie explique a esas mujeres, a veces desde la adolescencia, que mientras la toman no tienen función ovárica y pueden notar cambios en el cuerpo, en el humor y en su líbido. Muchas mujeres están bien tomando anticonceptivos, con dosis hormonales constantes a lo largo del mes. En una sociedad en que los ritmos del estudio, del trabajo y del ocio están organizados independientemente de que la mitad de la población humana es cíclica,tal vez sea más adaptativo no serlo.

La píldora reduce los efectos de la testosterona producida por los ovarios, reduce el acné, el vello y con ello la líbido y el ritmo del deseo. El concepto de belleza femenina no contempla que podamos ser diversas si así lo deseamos, con nuestros pelos y nuestra sexualidad instintiva.

Los relatos de los ciclos menstruales y vitales

Como ginecóloga, obstetra, asesora de lactancia, amiga, compañera e hija, llevo años escuchando todos los días relatos de mujeres . Todas tenemos en común haber pasado o tener que pasar por los ciclos de las etapas vitales y los ciclos menstruales. Desde pequeñas en raros casos nos han contado que en nuestra vida íbamos a sentir, vivir cambios en cada día del mes. Muchas veces nos han asustado por las consecuencias de nuestro sexo, la sangre, el dolor de regla, los embarazos no deseados, los partos, las noches en vela, la fertilidad, la edad que inexorable no te permitirá ser madre si lo deseas, el cuidado a solas, la violencia sexual, de genero, obstétrica, la menopausia y la vejez. No se me ocurre nada más. Tal vez sea suficiente.

Nuestra atención integral teniendo en cuenta los ciclos

En Zentro Empatía siento que hemos construido un espacio diferente. Queremos desde el principio adaptarnos a los ciclos de nuestras pacientes. Sabemos que hay etapas vitales en que no hay atención sanitaria, profesional, consciente y atenta a los ciclos. Acompañamos en los embarazos. A las mujeres mismas cuesta aceptar que el cuerpo pueda necesitar y pedir otros ritmos. No tenemos la misma energía que ellos. Es diferente. A muchas nos cuesta coger la baja, cambiar el paso.

Ofrecemos preparación al parto para que las gestantes y sus parejas sean conscientes y dueñas de un momento tan importante. Atendemos partos con respeto, poniendo a las familias diversas en el centro.

Damos atención integral en el puerperio, un gran olvidado, en el que el cuerpo, la psique, el rol social, la percepción de una misma se revolucionan.

En ginecología acompañamos desde la adolescencia, cuidando, escuchando y explicando, a través de las etapas de la vida hasta la madurez.

Hemos creado una unidad de atención al climaterio y la madurez.  Envejecer, la fatídica menopausia, es un tabú, no hay casi relatos, no se comparte sobre ese escalón en la vida de todas. Tienes que seguir igual en tu vida laboral, familiar, social aunque después de décadas dejes de ser cíclica y pases a una linearidad con pocos estrógeno que influye sobre muchos aspectos de tu vida.
Me da rabia y estupor que no hayamos levantado la voz y hecho que la sociedad se adaptara, conociera, no ignorara todo esto. Tal vez asustarnos iba de eso.

Caminantes…el camino se hace al andar.

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