Según se van acercando estas fechas nuestras conversaciones empiezan a girar en torno a las comidas, las compras, la compañía, etc.

Hay quiénes no soportan estos días y quienes adoran rodearse de ese espíritu navideño y por supuesto a quienes les da exactamente igual y solo quieren que no haya peleas y poder estar en buena compañía. Hay personas que no pueden pensar en todas estas cosas porque están en situación de calle, están solas, están en el hospital… somos de ese grupo de privilegiadas que podemos hablar de estos temas.

¿Qué vamos a cocinar en Navidad?

Entre todas estas emociones está también la del agobio por qué vamos a cocinar. Históricamente han sido nuestras madres las que nos han alimentado en estos días reseñados, han sido ellas las que han pasado largas jornadas de trabajo en las cocinas. Sabias ellas llevan pensando y organizando las comidas desde hace un mes, por lo tanto seguramente hayan comprado hace ya tiempo y en sus mentes lo tengan todo clarísimo, precisamente por eso, para no llegar al 15 de diciembre y explotar de agobio.

Las generaciones venideras no tenemos ni idea de lo que supone organizar un menú navideño para 20 personas, porque hasta ahora comemos con nuestras madres o porque queremos cambiarlo y no queremos que todo el trabajo recaiga sobre una sola persona, vemos que tiene más sentido eso de que cada persona lleve algo y así todas podamos disfrutar.

Pero, ¡no quiero dejarme el sueldo en una cena!

Como bien sabéis los precios en estos días están desorbitados, y además parece que sí o sí tenemos que comprar esos productos tan caros, que no los comemos el resto del año, pero como es navidad, hay que comerlos. Aunque no sean ni de tan buena calidad como nos los venden para justificar esos precios astronómicos ni nos encanten tanto como para pagar esos precios. La tradición es la que manda en estos días.

Hay otras maneras de disfrutar de las cenas de Navidad

Pues bien, os vamos a proponer un par de menús para estas fechas destacadas. Uno vegano y uno omnívoro, intentaremos que sean con productos de cercanía, de temporada y que no supongan un desfalco para nuestros ahorrillos.

 

Menú 1. Vegano

Entrantes

Tabla de quesos veganos. Uno elaborado a base de altramuces, otro a base de semillas de girasol y otro a base de almendras. Podrán acompañarse de una mermelada de tomates  y otra de pimientos 

Patatas cocidas  en rebanadas con setas shitake a la plancha con pimentón, aceite de oliva virgen extra y sal de escamas

Untables vegetales. Olivada, tomates secos con nueces, lentejas con curry

Primer plato

Crema de brócoli y manzana con levadura de cerveza y perejil

Plato principal

Seitán al horno acompañado de castañas y cebolletas con salsa al Pedro Ximénez 

Ensalada de escarola con granada, naranja y nueces

Postre

Natillas de calabaza

 

Menú 2. Omnívoro

Entrantes

Espárragos en vinagreta 

Endivias rellenas de granada y aguacate y una anchoa 

Untables. Cabrales a la sidra, sobrasada de Mallorca, olivada. 

Primer plato

Crema de boletus edulis

Plato principal

Lubina a la sal 

Ensalada prensada de repollo y lombarda con naranja, pasas, tomates secos y aceitunas negras

Postre

Helado de castañas y chocolate derretido por encima 

 

Como decíamos, os proponemos que cada quien lleve un plato y así no caerá sobre una única persona la elaboración y todo el mundo podrá disfrutar.  Lo mismo con la limpieza y el recoger, si cada cual se friega su plato, si todo el mundo se levanta de la mesa, las madres, abuelas y tías también podrán descansar y disfrutar de su gente querida.

Esperamos que podáis disfrutar de unas comidas equilibradas y sostenibles y que estéis en un ambiente tranquilo y con poco frío.