Nací en Lima (Perú) pero soy una madrileña de corazón y es que llevo casi media vida viviendo en esta ciudad que, poco a poco, me fue calando el corazón.

Trabajar en Zentro Empatia para mí significa algo muy grande y especial, ya que a pesar de venir del mundo de la empresa y tener estudios en derecho, nunca imaginé que tendría la suerte de poder poner al servicio mi experiencia y mi trabajo en un proyecto tan precioso y tan humano como este. Y en el que puedo conciliar tanto lo que SÉ como lo que quiero SER y donde, además, he coincidido con mujeres maravillosas que enriquecen mi vida con su profesionalidad, su compañerismo, y lo que es más importante, con su amistad.

Uno de mis principales cometidos es hacer sentir a nuestras y nuestros pacientes en su casa, haciéndoles saber que están en las mejores manos.

Zentro Empatía