Para muchas mujeres lesbianas, acudir a una consulta ginecológica supone un estrés que podría ser evitable. Buscan ginecólogas respetuosas para mujeres lesbianas.

Hemos recogido varios testimonios de mujeres y madres. Nos cuentan su experiencia personal:

«Yo en mi adolescencia y adultez temprana tenía una ginecóloga que se negaba a hacerme ecografías vaginales si no mantenía relaciones con hombres. Además, me aseguró con 16 años que nunca sería madre.»

«Yo le dije al médico de familia que me mandara con 18 años a hacerme una revisión en el ginecólogo de la sanidad publica- Nunca me había hecho y puso en el informe de derivación «dolor en las relaciones sexuales». Y la ginecóloga no entendía como me podía doler si era lesbiana. Ese tipo de planteamientos no son apropiados durante una exploración.»

«Mi última experiencia fue horrible, de hecho desde ese momento me da muy mal rollo ir a revisión. Tanto la matrona como el alumno tuvieron muy poco tacto con el espéculo e hicieron comentarios bastante hirientes. Me dijeron “estás muy seca”, “deberías tener relaciones con hombres para mantener tu vagina tonificada”, “no tienes la vagina en forma porque no quieres”.»

«Yo tuve muy buenas experiencias. Durante el primer embarazo la ginecóloga fue super cuidadosa y en el segundo también, el matrón fue un amor. Sin preguntarme directamente nada pero abarcando todas las posibilidades «ya puedes mantener relaciones aunque te notarás menos lubricada por las hormonas, puedes usar un lubricante, especialmente si usáis dildos» cosas así. Una maravilla.»

«La peor experiencia que tuve fue en una cita en la clínica de fertilidad para consultar antes de decidirnos. Me preguntaron si había tenido relaciones con hombres. Le dije que sí muy extrañada y me dijo: “Vale es que es muy importante porque si no has tenido nunca tendremos que hacerte una pequeña incisión para romper el himen antes de la inseminación”. No viene a cuento que me hagas esa pregunta tan incómoda delante de mi pareja. Y, además, no paraba de insistir y hacerle también todas las pruebas a mi mujer que ya había dejado claro que ella no iba a gestar. Pero según nos decía había que ver todas las opciones , porque yo con 32 años en ese momento ya estaba en la vejez reproductiva.»

«Me desagrada mucho que los ginecólogos y ginecólogas den por hecho con quién mantienes relaciones sexuales. Deberían tener más tacto a la hora de hacer este tipo de preguntas.»

Generalmente las mujeres que han compartido estos testimonios con nosotras coinciden en que prefieren que les atiendan mujeres ginecólogas feministas, ya que entienden que el nivel de empatía puede ser mayor a la hora de tratar con mujeres. “No se trata de profesionalidad sino de saber cómo nos sentimos a veces”.

En Zentro Empatía somos respetuosas, no damos por hecho la orientación sexual de nuestras pacientes. Os atendemos desde la empatía y el conocimiento, realizamos citologías con el especulo más pequeño posible en las mujeres que hayan tenido relaciones con penetración. Intentamos que las mujeres que acudan a nuestra consulta estén relajadas.

Si en la primera consulta no hay suficiente confianza o hay problemas que impiden la exploración (por experiencias o traumas anteriores) esperaremos una siguiente consulta. A veces aconsejaremos una valoración por las fisioterapeutas de diafragma pélvico para que puedan ayudar a las pacientes a acudir con serenidad a sus revisiones ginecológicas u obstétricas.

Gracias a las mamás del grupo de madres lesbianas mis dos mamis por contarnos sus alegrías y penas a la hora de acudir a ginecología, ninguna persona debería vivir este momento como algo malo, y todas las personas que trabajan en este ámbito deberían hacer un ejercicio de empatía.