Comer sano está genial

Como profesional de la salud me parece maravilloso que mis pacientes decidan cuidarse a través de la alimentación, es más, me voy a la cama contenta cada vez que en consulta veo que alguien toma esa decisión. Considero la alimentación como uno de los pilares más importantes para mantener una buena salud, pero hay algo que me rechina y me cuesta pasar por alto, cuando el cuidarnos pisotea a todo y a todxs. Es decir, para mi el cuidarse, el llevar una dieta saludable, lleva implícito el que se sepa de dónde viene lo que comemos, las consecuencias que tiene el acto de comer sano.

De qué hablamos

Me explico mejor, nuestro cuerpo necesita ciertos nutrientes básicos para funcionar, macronutrientes que necesitamos en grandes cantidades, micronutrientes que necesitamos en cantidades más pequeñas y agua. Luego hay otros nutrientes, que suelen ser fitonutrientes, que nos hacen bien, digamos que son como “un extra” para que estemos mejor.

Lo habitual es que los alimentos estén formados por una mezcla de macro y micronutrientes, más de unos que de otros en función del tipo de alimento, es decir, los cacahuetes aportan más de un tipo de que de otro, así como la sandía o la lechuga.
Una vez que queda claro esto, tenemos que entender que habría que mezclar los diferentes alimentos en las cantidades adecuadas para obtener una alimentación saludable.

También tendremos que saber que algunos alimentos no son tan saludables, porque además de aportar esos nutrientes básicos que mi cuerpo necesita para vivir, aportan otros nutrientes que son un poco tóxicos para mi cuerpo, seguro que os suenan las grasas trans, los aceites vegetales refinados, las grasas saturadas, el azúcar y un largo etcétera. Nuestro cuerpo puede vivir con estos nutrientes, otra cosa es que vaya a vivir bien.

Hasta aquí bien, esta es una información que mucha gente tiene y a partir de aquí toma la decisión de querer comer saludable, evitando los alimentos poco sanos e incorporando los alimentos que se conocen por ser más sanos, porque tienen nutrientes conocidos por ser muy saludables o porque carecen de nutrientes que se conocen como dañinos para nuestro organismo.

 

Superalimentos, qué son y qué pasa con ellos

Como decía, esta información la tiene mucha gente, y como en todo en la vida, pues hay quien intenta sacarla partido. Y aquí es donde nacen los superalimentos, no son superheroínas y héroes, no, pero tienen en su nombre el prefijo súper-, y eso, vende. Sí son alimentos que en su composición pueden tener más concentración de algún fitonutriente que puede ser muy bueno por sus propiedades sobre la salud. Por aportar más datos, algunos de ellos crecen en zonas muy lejanas, otros son un alimento muy cultivado y consumido en algunas culturas a miles de kilómetros de aquí, otros son un alimento muy parecido nutricionalmente a alguno de los que tenemos aquí. A todos ellos se les da especial publicidad por todas sus propiedades nutricionales y a todos ellos se les asigna un precio de consumo muy superior al de los alimentos que consumimos a diario.

Son alimentos que pueden tener propiedades interesantes, algunos de ellos se venden en polvo, por tanto no se van a consumir como plato principal, o sea que no me van a saciar y voy a tener que seguir consumiendo comida. Son más caros y por tanto no todo el mundo tiene acceso a ellos, ello va a generar una brecha en el consumo.

Hay vida más allá de los superalimentos

Claro hasta aquí, quienes tienen la información sobre estos alimentos los pueden comprar, pero de estas personas que tienen la información solo los pueden comprar quienes realmente se lo pueden permitir, que suelen ser personas que viven muy lejos de donde crecen y no necesariamente quienes los cultivan o viven en la zona de cultivo.

Comer sano a toda costa ya no es tan genial

Lanzo alguna pregunta clave, ¿de dónde vienen esos alimentos con tantas propiedades?, ¿qué consecuencias tiene para el medio ambiente que se aumente el consumo de estos?, ¿qué les supone a las personas y a los animales de la zona donde se cultivan esos alimentos? En este artículo del 2020 de El Salto diario hay tres ejemplos muy claros donde se pueden encontrar las respuestas a las tres preguntas.

Conclusión

Para concluir, está genial preocuparse de comer sano, pero no a costa de todo. Se puede comer sano y a la vez ocuparse de saber de dónde vienen esos alimentos, de las condiciones en las que han sido producidos los mismos. Además, vivimos en una parte del planeta donde tenemos la suerte de que se cultiva una extensa variedad de alimentos que nos pueden nutrir y mantener en un estado de salud excelente sin necesidad de recurrir a alimentos que vacían nuestro bolsillo y el de quienes lo producen, cuya producción o transporte contamina y que además están muy lejos de tener propiedades mágicas.

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